2021/03/21

Reflexiones sobre la autoeficacia



Hay un concepto que me parece interesante. Autoeficacia. Es la creencia de uno mismo de ser capaz de realizar algo.

Si lo has hecho muchas veces antes, es prácticamente del 100%. O si has hecho algo parecido. O si has visto que lo han conseguido antes personas con las que te identificas, como familares o amigos.

Esto explica por qué muchos eligen en la vida la misma profesión que sus familiares o amigos, o gente cercana de su comunidad. Porque su ejemplo de éxito les da un mayor nivel de autoeficacia para andar ese mismo camino.

Si es tu primera vez enfrentando algo que tiene muchos aspectos desconocidos, quizás sientas un nivel de autoeficacia muy bajo o de 0%.

Aunque no necesariamente. Los emprendedores, por ejemplo, pueden sentir una autoeficacia muy alta o de 100% aún cuando no tengan ninguna certeza del camino que están tomando o de las cosas que les tocará hacer. Simplemente confían en que serán capaces de sortear las dificultades que aparezcan, cuando aparezcan, si es que aparecen, aunque no sepan de antemano cuáles serán.

Tener un alto nivel de autoeficacia es algo muy positivo a la hora de enfrentar un problema.

Sentir que puedes hacerlo, aunque ahora no sepas exactamente cómo, es un gran super poder.

Pienso que se apoya en tus experiencias exitosas enfrentando lo desconocido. Si siempre has ido a la segura, por caminos pautados, probablemente te cueste más. O también si has tenido experiencias desafortunadas al respecto.

Cuando sientes un nivel bajo de autoeficacia, puedes tender a procrastinar; a entretenerte haciendo otras cosas. A otros esto le puede parecer inútil, perezoso o evasivo, pero en realidad indica que estás buscando formas de sentir la autoeficacia que te está faltando. Logros que alcances en un juego, o ver cómo otros logran algo, o evocar logros pasados, o imaginarlos en el futuro, etc. Básicamente, estas tratando de visualizar que puedes.

El empeño en alcanzar la perfección también sería una búsqueda de sentir mayor autoeficacia. Pero el perfeccionista cae en la trampa de confundir la herramienta con la solución. Y en el afan de tener todo perfecto como requisito para hacer cualquier cosa.

Haciendo cosas, y resolviendo problemas con un inventario imperfecto es que la autoeficacia se fortalece.

Cuando navegas en la red, ves mucha búsqueda de estar preparado, de dominar algo, de tener el mejor inventario de habilidades posible, las mejores herramientas.

Tener el mejor martillo no es el problema, sino lo que podamos construir usando ese martillo. Tener el mejor martillo seguramente ayudaría, pero es importante tener claro cuál es la herramienta y cuál lo que queremos construir.

Cuál es el mejor lenguaje de programación? Tal vez éste lo sea. Y el mejor framework?. Quizás esté otro. Y la persona con el mejor curriculum? A lo mejor esta. Resulta que la mayoria de veces, nos dedicamos más a tener perfectos esos detalles, porque buscamos aumentar nuestro nivel de autoeficacia. Pero si distinguimos que son herramientas para conseguir solucionar algo, entonces tendremos más comprensión de la realidad, más tolerancia cuando las dificultades no se inclinen ante nuestras habilidades, y más tolerancia a nuestras imperfecciones y a las de los demás. Sobre todo cuando alguien "menos perfecto" usando las herramientas "menos perfectas" es quien logra solucionar los problemas con éxito.