2011/01/18

Software libre

Cuando alguien se entera que hay en el mundo del software gente que contribuye voluntariamente diseñando, programando y probando programas que se distribuyen líbremente, a menudo se oye la pregunta ¿y que ganan ellos haciendo eso?

Puede ser difícil tratar de explicarle a alguien que te contempla con una mirada esceptica que es lo que ganan. Y la mirada esceptica se vuelve de confusión cuando no aparece mencionado el dinero. Porque eso es en realidad lo que preguntan, ¿de que forma ganan dinero por el trabajo que hacen?

Cuando uno va comprendiendo la respuesta, se da cuenta de que hay varias cuestiones previas que hay que atender. Cuestiones que tienen que ver con nuestros hábitos culturales.

La propia pregunta de cuánto dinero se gana por ese trabajo evidencia que damos por supuesto que trabajamos para ganar dinero. 'Por supuesto'. Si es lo que acaba de pensar, puede que al mirar un espejo descubra la mirada esceptica de la que hablo.

Hay una historia que cuenta de un millonario que estaba de vacaciones paseando por una playa y conversa con un pescador que encontró descansando bajo la sombra. Quizás podrías tener un bote más, le sugirió. ¿Para qué?, le preguntó el pescador. Podrías pescar más y tener más dinero. ¿Para qué?. Con el tiempo podrías tener una flota de barcos, y mucho dinero. ¿Para qué?. Cuando te retiraras, podrías descansar tranquilo y pasar el tiempo que quisieras con tu familia. Pero, eso es lo que estoy haciendo ahora.

A fin de cuentas, trabajamos por lo que queremos realizar con el dinero, pero llega a ser tan complicado obtenerlo y administrarlo que acabamos en medio del camino. Para dificultarlo más, realmente hay muchísima gente que, por diversas razones, trabaja en cosas que no les gusta, y llegan a pensar que el trabajo es simplemente algo que hay que hacer para obtener dinero.

La razón por la que hay gente que realiza trabajo voluntario sin recibir dinero es que recibe algo más. Cuando alguien disfruta el trabajo que hace, diseñando, programando, probando, el sólo hacerlo ya es una recompensa en sí misma. A esto se suma el producto que se logra; algo único, que encontró su propio camino, con la sinergía de todos. Es como si todos juntos construyeran una casa. Una sola persona no haría mucho con el salario que podria recibir por su trabajo. Tampoco nadie podría pagar la suma de todos los salarios. En la cultura ortodoxa de trabajar por dinero, el proyecto es imposible. Sin embargo, al trabajar por lo que realmente se quiere realizar, se realiza la casa.

Internet ha ayudado mucho a que este tipo de trabajo comunitario sea posible, porque facilita una forma de organización horizontal, distribuida, descentralizada. Es el tipo de organización con la capacidad de adaptación y el poder conjunto (pero no junto) que se necesita para cambiar el mundo en el lugar que queremos realizar. En estos proyectos, la libertad está no sólo en el software.

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